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viernes, 19 de agosto de 2011

Volátil

Y todo se redujo a un simple respiro que intentamos cobijar del frío y de los ideales. Todos éramos una bomba de tiempo repleta de enfermedades nunca diagnosticadas, llantos de amores posibles, risas de marihuana contenida y groserías que en la mesa no cabían, mas vivir intentamos... ¡y que vida! Cada mañana que encendíamos la radio y estaba sintonizado en la 97.1, nos encaprichábamos de Chinoy y sus complicados acordes rasgueados con rebeldía, en las tardes nuestras mentes se ensuciaban de barro en el pantalón pitillo recién comprado y atrasos en el periodo que había sido regular hasta hace unos meses, mas al llegar la noche se encrespaban nuestras pestañas al ahogarnos en aquel mar purpúreo de placer forzado que abarcaba cada ínfimo detalle de nuestros enamorados corazones. Todo calzaba, y si no, lo escribíamos en pretérito perfecto y la vida se hacía más sutil. Y una brisa recorría nuestros des-ordenados aposentos a mezclar nuestros iris con el color incoloro de la lluvia torrencial que caía sobre nuestras mejillas acalambradas de sonrisas, y se confundían con tristeza, con lágrimas de dolor, con desdicha, y no, era alegría, era felicidad y nadie entendía, y nadie podía entender, y nadie quería entender... Y esa incomprensión activó todo.

Era como el cañón tibio de una AK47.

martes, 21 de junio de 2011

Amaría

El ardor me abatía
cada vez que sus pálidos ojos veía,
me perdía,
dentro de ellos el abismo fluía,
y medio moría,
tantos caprichos hacia el siempre sentía.
Y disfrutaba de su compañía,
mas sólo ebrio besarme quería.

viernes, 20 de mayo de 2011

(...) en su máxima expresión

¿Por qué ha de ser así?
¿Por qué hay preguntas aún pendientes?


A veces suelo preguntarme
si todo este sueño interminable es justo,
¿qué he hecho?
¿Habrá algo mal en el destino
que miserables sentimientos
siguen ahí?

Quiero tener un adecuado estado físico
y correr
e intentar volar
de todo esto que nunca pasa.

Usualmente hay sol,
luego llega la calma
y todo simula al nuberío
antes del ojo del huracán,
y de pronto se ve la gran cagada
que se aproxima con cautela.

¿Leerás todo esto que está sucediendo?
¿Te imaginarás todos los sentimientos
que corren desesperados por mi piel?
¿Te acordarás con cierta constancia
de mis ojos vidriosos
y destrozados?
¿Cómo fue que pasó
que olvidaste con tal rapidez
todos aquellos buenos momentos?
¿Esas sonrisas fatales
y esos orgasmos fingidos?

Quiero impregnarme
y dar vuelta al mundo,
caminar sobre las estrellas
y hacer de la luna
una explosión de infinitas posibilidades,
donde el tiempo se ofenda
y regrese arrepentido.
donde la lluvia rozaba tus manos
y con tanta ternura acumulada
me besabas
y el mundo desaparecía por segundos mágicos y exquisitos.

Deseo la locura
de tu sangre sobre mi cuerpo,
que claves tus garras en mis piernas
y el amor fuera el único pensamiento
dentro de tus cabellos inconclusos.

Gritar un olvidado amor,
recordar una malgastada pasión,
susurrar un "te amo" interminable.

Como si un día lograras retomar el quicio.

domingo, 1 de mayo de 2011

De la M al AR, de la I al CON

Da vueltas y vueltas a aquel sistema soñar y regresa, que ya ha cesado la tormenta.

Cansada de dar pasos a la nada, sin afán de buscarte, pero aún me decepciono de no encontrarte y sollozo. Todo lo que fue alguna vez, y lo que nunca será.

Mis pies se mojan , y sangre transparente, dulce, cae como cascada, y mis rodillas están gastadas, cansadas, y te extrañan, como si no existiera nada más alrededor que pudieran simular con el fin de correr y caminar, pero al mismo tiempo. Eso sentía, era como correr y caminar, flotar y bailar, pero todo en aquel mismo mili-segundo eterno. Respirar tu boca y el aroma de tus ojos que nunca nadie podría imitar. Como es que tanto te quise y dijiste adiós, al fin y al cabo me amaste y pasó, y si escapaste fue por tus sentimientos inconclusos... El amor que acaba nunca fue amor, y volverás a enamorarte, pero no será de mi; tal vez sufras, así como yo, o harás sufrir, y aún así terminarás ganando, tal y como siempre hiciste y simulaste no hacer. Nunca finalizaste nada.

Tengo miedo (miedo), y terror, y...todo. Ni te dignaste, y todo futuro se ve tan lúgubre... Es como una habitación tan tétrica como ahogarse día a día de tu puta imagen en mi mente, como ahogarse contra una pared con un puño en mi rostro, como este escrito sin sentido, como tú, maricón.

domingo, 17 de abril de 2011

Ya es hora, hay que volver a casa

Tanto caminamos,
tanto reímos
y tanto lloramos;
tanto corrimos,
tanto tropezamos
y volvimos a llorar.

Tanto gritamos,
tanto robamos,
tanto ganamos
y mucho más perdimos;
tanto volamos,
tanto soñamos
y volamos.

Tanto amamos
y tanto quisimos,
y tanto odiamos
y volvimos a amar.

Tanto escribimos,
tanto cantamos,
tanto besamos,
tanto regresamos
y nos volvimos a ir.

Y entre tanto que hicimos
ya no queda nada.

miércoles, 9 de marzo de 2011

Batichica

La oscuridad me vuelve a arrebatar aquellos deseos de libertad.

Contigo aquí no me daría miedo apagar la luz.

domingo, 16 de enero de 2011

Interrogatorio

¿Nunca te has preguntado que hubiera pasado si nada de esto hubiera pasado como pasó? O más aún, ¿nunca te has preguntado por qué pasó todo lo que pasó? ¿Por qué cambiaste? ¿Por qué cambié? ¿Por qué tus sentimientos disminuyeron? ¿Por qué mis sentimientos se acrecentaron?  ¿Por qué poco a poco me dejaste? ¿Por qué poco a poco me mentiste? ¿Por qué poco a poco me engañaste? ¿Por qué poco a poco intenté seguirte? ¿Por qué poco a poco intenté creerte? ¿Por qué poco a poco fui cerrando mis ojos y nunca quise ver la realidad? ¿Por qué jugaste conmigo? ¿Por qué fuiste capaz de mirarme a los ojos e inventar una ficción amorosa? ¿Por qué mandaste todo a la mierda? ¿Por qué dejaste que algo tan perfecto se fuera? ¿Por qué permitiste que sucediera? ¿Por qué me hiciste llorar? ¿Por qué me hiciste sufrir? ¿Por qué con todo me hiciste sentir nada? ¿Por qué me besaste en primera instancia? ¿Por qué quisiste ser mío? ¿Por qué quisiste que fuera tuya? ¿Por qué me hablaste tantas veces? ¿Por qué me conquistaste tantas veces? ¿Por qué las palabras? ¿Por qué los besos? ¿Por qué las caricias? ¿Por qué los abrazos? ¿Por qué las miradas? ¿Por qué los amaneceres? ¿Por qué los atardeceres? ¿Por qué los días? ¿Por qué las noches? ¿Por qué las horas? ¿Por qué los segundos eternos? ¿Por qué te conocí? ¿Por qué nos unimos? ¿Por qué encajábamos de manera tan perfecta? ¿Por qué tu te convertiste en el único? ¿Por qué te escribí mil párrafos? ¿Por qué nunca me respondiste? ¿Por qué nunca me hablaste? ¿Por qué siempre me ilusionaste? ¿Por qué llegué a pensar que duraría para siempre? ¿Por qué se tornó todo tan mágico? ¿Por qué te convertiste en el ser más importante? ¿Por qué te llegué a amar como a nadie amé? ¿Por qué fuiste mi mejor amigo? ¿Por qué los recuerdos me invaden como napalm? ¿Por qué aún no me canso de ti? ¿Por qué te tuve confianza? ¿Por qué te convertiste en mí? ¿Por qué me convertí en ti? ¿Por qué yo? ¿Por qué tú? ¿Por qué te amo? ¿Por qué no te odio?

¿Por qué aún muerto sigues abriendo la llaga?

Porque siempre hubo constantes cambios por doquier... Buenos a pesar de ser malos; claros a pesar de estar enamorados. No fue sino la última instancia la que selló la cripta. ¿Puede un ser humano pensar antes de clavar una daga de tal magnitud cerca del torrente sanguíneo de su pasado amor?

Gama

Quién sabe si algún día volverás a leer estas palabras. Quién sabe si algún día volverás a escuchar mi voz. Quién sabe si algún día volverás a saber lo mucho que te amo.

¿Te acuerdas cuando todo empezó?
Llegamos en el mejor de los momentos a desordenar nuestras vidas. Fue exactamente ese beso el que me marcó, el que duró para siempre y aún cuando todo acabó me suele condenar. Estaba sola, estabas solo, sonreíste solo para mí, y estabas ahí siempre que quisiera besarte y recordarte lo mucho que te quiero, que te amo. Me diste fuerzas para volver a comenzar, ser feliz y hacer acordes, cantar. Me diste la confianza para enamorarme y quererte como a nadie quise, y mirarte a los ojos.

Nunca me cansé de tu presencia, ni de tus conversaciones. Pudimos estar juntos horas y cada palabra salida de tus labios me hacía darme cuenta que eras tú, tú eras el único, tú eres el único, el indicado. ¿Nunca te pasó que pensabas que algo era tan perfecto que querías que durara para siempre? ¿Que pensabas que duraría para siempre? Para siempre. Temblaba con el solo hecho de pensar que pudiera ser así, que tu pensabas así, y con el tiempo me gustó la idea, te amaba, quería que fueras mi futuro, mi pasado, que fueras el único que se atreviera a tocar mis labios, que tuviera todas tus marcas por mi cuerpo descalzo... Las tengo, pero ya no te tengo a ti.

Quería ayudarte, como fuera, quería que me miraras y me dijeras "gracias", y yo te respondiera "no, a ti", y así fue... ¿Nunca te has preguntado por qué sucedió todo lo que sucedió? Nos convertimos en monstruos y dejamos pasar lo más bello que le sucedió a nuestras vidas. A veces siento que estoy enferma por seguir amándote de esta manera, y lo estoy, de ti soy adicta, y aún no supero el síndrome de abstinencia. Te necesito, y te odio por hacerlo.

sábado, 18 de diciembre de 2010

Mamón, bonito

Me es difícil aceptar que todo aquello que fue real, ya no lo sea.
Mi pálida nariz colorada por el vidrio glacial con el cual se estrechaba mientras mis dedos dibujaban enamorados con ínfimas extremidades en su humedad. Con constancia despejaba la zona para poder ver mi reflejo que siempre procuraba mantenerse maquillado y aseado, por las visitas nocturnas. A lo lejos lograba divisar una hermosa y extraña sombra que con cautela procuraba aproximarse. La lluvia azotó, mi corazón se agitó.

Corría a la puerta esperando las campanadas de esa dulce, dulce llegada invernal. Abría la puerta y solía arreglar mi cabello dentro de un ceñido polerón verde musgo. Caminaba con la vista fija al suelo y con la mayor gracia que pudiera encontrar en ese nervioso momento. Abría la puerta; ahí inquieto te encontrabas; con un suave olor a tabaco impregnado, con tus azucarados ojos claros y tus suaves labios de algodón pintado; me mirabas y sólo eso me bastaba para olvidar cualquier capricho y llanto, y un dichoso beso se aproximaba.

Subíamos, tomábamos nuestras manos y las acariciábamos exaltados por lo que vendría. Confiábamos; nos deleitábamos con una extensa conversación. Tomabas mi cuello entre tus manos, corrías mis mechones sueltos, mirabas mi alegre rostro y me besabas, como si me quisieras, como si realmente fuera la indicada. She's the one.

El ardor de nuestros cuerpos enamorados, que se acercaban cada vez más, llegaba a un punto exacto en donde decíamos que debíamos llevar a cabo aquel maravilloso acto de ternura, amor y pasión, que cada vez se volvía más increíble, que con cada caricia se tornaba más deseado, que con cada segundo nos conquistaba más.
Espero que esto dure para siempre...


Un sofá rojo y abandonado
con alma de comienzos.
Un cobertor verde
envuelto en pasiones desatadas.
Un marco de fotos
portador de pasados inexistentes.
Una mente alicatada
de recuerdos que nunca volverán.
Una guitarra polvorienta
carente de melodías acústicas,
románticas.
Un corazón enloquecido
de confites y amoríos clandestinos.
Una sonrisa falsa
pretendiendo felicidad ajena.

Un extraño,
asesino de una enamorada.
Una enamorada,
ciega, sorda, muda y desquiciada.

Esta fue nuestra esquizofrénica historia, llena de buenos, malos, amores, odios, ternuras, rencores, preocupaciones, temores, sonrisas, llantos, felicidades, iras, victorias, fracasos...
Al amanecer, no estaré aquí para recordártelo, pero se que me arrepentiré de guardar aún mis palabras.


Amaneció, la vi irse sonriendo con lo puesto por la puerta del balcón, su pelo al viento diciéndome adiós porque decidió, que ya estaba hasta las tetas de poeta, de bragueta y revolcón.


Para ti, el mamón que conocí, el bonito que me enamoró, el hijo de puta que me odió y el imbécil que me abandonó.

lunes, 23 de agosto de 2010

¿Esperanzas?

Y cada segundo que pasa imploro más tu llegada.

Vuelvo a saborear tu oscura imagen rodeada por pasto seco, casi quemado.
Una gran bocanada de humo sale de tus antiguos y rotos labios, cosa que no me sorprende; siempre te recordé con un cigarrillo que se trasladaba constantemente desde tu mano derecha (si, aquella que acariciaba mis rizos dorados hace algunos muchos años) hasta tu boca, en la cual agonizaba lentamente, y recorría estrechamente tu garganta (esa que parecía de arena) para terminar en esos trozos de carbón que habitaban cómodamente en tu pecho. Siempre asocié tu gusto al tabaco a momentos tensos y nerviosos; creo que todas tus visitas se debían a eso.
Sigues ahí, solo veo tu espalda vestida de una camisa azul, a cuadros, tal como solías presentarte habitualmente por aquí; esa que después de esas discusiones acaloradas y portazos que multiplicaban mis pequeños nervios siempre se retiraba húmeda de ese inaguantable sudor de aguarrás que expulsaba tu cuerpo con el fin de no explotar durante esas incómodas e increíblemente cortas estadías.
Doy media vuelta, sólo media, y procuro mirar fijamente hacia abajo, tratando de encontrar algún trozo de ti que valga la pena, o al menos que recuerde con añoranza, entre medio de las incontables cenizas que botaste durante estos ínfimos minutos.
Me encuentro con tus pies, esos que ya están cansados de tanto correr de problemas sin solución, escondidos, como la mayor parte de ti, en unos botines de montaña que, por su increíble limpieza, delataban que nunca pisaste una montaña más que aquella que subiste en esas excursiones que tuviste de pequeño, cuando aún no cometías ningún error; hace mucho tiempo ya.

Una de tus manos se eleva tiernamente a acariciar mi rostro, y no puedo evitar alejarme un poco, con desprecio.

Intento hablarte, pero mi voz solo se pierde entre el humo que expulsa tu garganta.
Intento tocar tu piel, pero mis dedos no encuentran tu figura invisible.
Intento mirar tu rostro, pero ya ni siquiera en mis miles de recuerdos puedo proyectar la imagen de el.

¿Será que sigo perdiendo palabras, tiempo y espacio pensando continuamente en ti... hiriendo cada trozo de esa maraña de mentiras a la que suelo llamar "infancia"?

... esos pensamientos hermosos de nueva bienvenida que de manera tan abrupta se volvieron un asqueroso "adiós", otra vez.

jueves, 8 de julio de 2010

Mil verdades (y unas cuantas más)

¿Cómo empezar?
Aunque me encantaría que así fuera, mi nombre no es Grial, es un simple seudónimo que creé hace un par de años con el fin de empezar a escribir y cubrir mi verdadero nombre, el cual odio. Me es difícil ocultar que nací bajo el nombre de Anastasia, ya que es imposible que alguien no lo compare con la asesinada princesa rusa, y creo que es eso lo que más odio de llamarme así; es poco común, casi original, pero no quita el hecho de que sus comentarios sean repetitivos y agobiantes.

Por más que aparente más, a veces menos, tan solo tengo 15 tiernos años, los cuales, de alguna manera, también detesto un poco. Odio que me traten de adolescente, mucho más en esta época donde la mayoría de ellos son unos estúpidos. Creo, y mantengo mi posición, que, por el hecho de ya haber vivido lo que una persona normal debe vivir durante toda su pubertad, soy más consciente y un poco más feliz que el resto de la gente de mi edad, a pesar de haber pasado por una etapa bastante idiota y reprochable  hace un año, o creo que menos.

Como cualquier niña normal (digamos que normal), la mayoría del tiempo estoy en un establecimiento educacional, el cual estoy al borde de perder por una ridiculez. Bueno, este año ingresé al espacio en que me encuentro ahora, y le debo a las personas que conocí ahí mis sonrisas diarias. Creo que estar en el fue la mejor decisión que pude haber tomado jamás. Aunque mis calificaciones sigan siendo degradantes, son las mejores que he tenido en años, y se lo debo a estos últimos meses.

Tengo la estabilidad anímica de una piedra, además de tener drásticos problemas de ira (aunque me estoy limitando del uso de ellos este último tiempo), puedo pasar de una increíble felicidad y sonrisas inaguantables a una profunda y oscura tristeza en menos de un segundo (ya te darás cuenta que es una bonita y prolongada forma de admitir mi bipolaridad), aunque aún así creo que es difícil provocarme angustia, ya que rara vez me verás sin una mínima risilla poblando mi rostro.

Siendo mi brazo izquierdo el mayor delator, mi pasado no ha sido el mejor (no se acostumbren a esas rimas porque será la última que leerán). Aquel estuvo repleto de errores asquerosos, de verdad repugnantes, pero mi arrepentimiento por ellos es nulo, ya que gracias a ellos aprendí todo lo que se hoy, y por sus enseñanzas agradezco cada día; además, siempre he planteado que de nada sirve arrepentirte más que para sufrir más. Levántate, limpia el polvo de tus pantalones y sigue jugando. Creo también, que preocuparse de hechos anteriores es una pérdida de tiempo, ¿por qué llorar con el pasado teniendo todo un futuro para enmendar las cosas?

Aunque me esfuerzo por pretender lo contrario, es muy complicado que llegue a odiar realmente a alguien. Con mucha dificultad encontrarás a alguien tan importante para que sienta sentimientos tan fuertes por ella, y que sea tan despreciable para desear su rotunda muerte; es casi imposible combinar tan perfectamente aquellas dos cosas... Por supuesto, "casi" es la palabra clave; hasta el momento solo 2 personas han logrado ganar el premio mayor. Aún así, soy absolutamente rencorosa y orgullosa, por lo que no perdono fácilmente.

Estoy profundamente enamorada de las cuerdas de una guitarra, y procuro estar con ellas el mayor tiempo posible. Mientras ellas me sigan regalando melodías seguiré siendo su amante secreto.

Ahora, ¿te puedes hacer alguna idea de mi?
Ni siquiera he comenzado.

miércoles, 7 de julio de 2010

Conversación imposible

La felicidad acechaba el silencio provocado por dos inútiles atormentados.

Dilo rápido: -Te amo-.



Cambios drásticos

Era una pequeña normal. Tal vez no tan pequeña, y, con el tiempo, no tan normal.
Era alegre y pre juiciosa, como todas las otras niñas, pero algo cambió, de un segundo a otro maduró. Nadie sabe bien por qué lo hizo, pero así fue.

Con el tiempo trató de ocultarlo antes de pasar la vergüenza  de que todos se dieran cuenta de lo que habría hecho. Madurar.

Tras poco tiempo ocultándolo, se asumió como era; comenzó a ver todo un poco más oscuro y a tratar a la gente de manera justa. Veía todo con absoluta claridad, se daba cuenta de las injusticias que atacaban el mundo, su mundo, mientras que las otras chicas seguían jugando con plástico.

Adoptando una postura tosca y ruda con respecto al resto de los niños de su edad, se miró al espejo y, encontrándose con un pequeña tierna e inocente, tomó la rasuradora para masajear su cuero cabelludo con ella. Su cabello cayó cual lluvia en el mes de Julio. Se encontró nuevamente en el espejo. Por fin era ella. Ya no era una extraña.

...mira que si te quise fue por el pelo, ahora que estás pelona, ya no te quiero.

 
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